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Decimocuarto Viaje |
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Viaje 14o.
Pelucrania "El país
de las peluquerías".
Sin
duda, éste fue uno de los más pletóricos en historias de
entre todos los 45 trayectos que realizaron los caballeros lagarto. Pues
primero Sir Ajab hubo de llegar desde
Fuente Allvejuna, para lo cual, tuvo que
transportarse desde el Santiamén
del Norte, para estar a tiempo en el Santiamén de Oriente. Mas, como era
el mismo camino que debía tomar el
gran Baruc, ambos se hallaron en el gran tubo naranja quesu surca Metaforópolis.
Pero el gran Baruc no iba solo. Le acompañaba su colega Germanico, y es
de esta manera que a los tres se les vió llegar juntos, a donde ya les
esperaban sus demás compañeros; entre ellos, van un par de lacayos
de Su Santísima Empresarialidad, de los cuales, uno esperaba que no
llegase Sir Ajab para utilizar su boleto, pero eso, no sucedió,no, no
sucedió, hubo Gogol® de
quedarse con un solo lacayo, para su muy personal servicio. El mismísimo
Giovanni Colpocorto.
Prevenido
por sus experiencias pasadas con HAGEDIS, Su Magnífica Empresarialidad,
se aseguró de proveerse de, al menos, un lacayo para su persona, pues los
caballeros lagarto están muy lejos de serle útiles para esos
menesteres. Además de los ya mencionados, montados en el autobus van: Sir
Oz, Sir Trincardo,Sir Lady Claus,
Worrina, Zolrak y
Lady Bety, unos veinte pasajeros más,
y por supuesto el chofer, quien, sin su valiosa colaboración, no hubiera
sido posible la realización de este viaje. Como era la tradición,
se sortearon los lugares y el destino (con un poco de
ayuda de Gogol®) quizo que viajaran juntos, Sir Ajab y el gran Baruc, que
llevaban de compañeros en los asientos de enfrente a Su Excelsa
Empresarialidad y a Colpocorto. Se contaron muchas historias y mucho se rieron
ellos dos de las cosas que se decían, pues quienes les conocen, saben que
esto no solo es posible, sino totalmente incomprensible la mayoría de las
veces, pues al igual que sucede con
Sir Oz, el hecho de conocer todas las
historis que aquí se relatan, les dá motivo suficiente para
disfrutar de este mundo en que vivimos. Mientras ellos reían, y golpeaban
el asiento delantero cuando tenían un acceso de júbilo, Gogol®
continuaba leyendo su colección de 10 tomos de Mafalda. Lectura que había
dejado pendiente desde el final del viaje anterior. En verdad es gran maravilla,
ver a Su Graciosa Empresarialidad leer estas historietas, porque disecta la
historia cuadro por cuadro, hasta que la entiende y se regocija con ella. Esto
puso a su espíritu de buen humor, por lo que se puso a cantar en el camión,
importándole poco o nada lo que pudieran creer los demás, que solo
querían dormir plácida domingamente.
Las horas transcurrían implacables,poderosas, invencibles... sucediendo lo inevitable. Pasar a través de la sierra de Pelucrania, lo que significa tener un recorrido plagado de curvas, con el consiguiente mareo que para mucha gente implica esto, una de las víctimas fue el lacayo Colpocorto, que además de las curvas, tuvo que soportar la risa de Gogol®, sus nada melodiosos cantos, junto con los golpes de Sir Ajab y Sir Baruc a su asiento. Pero con todo esto, él no fue el mayor afectado, pues un pequeñuelo que también iba en el autobus, mareose y vomitose. Aunque afortunadamente faltaba poco para que llegaran a su destino. Ya por entrar en la ciudad, Sir Trincardo quiere pastorear a Sir Oz, quien con sus fuerzas casi extintas, por el sueño que tenía, queda a merced del "Señor de las piernas abiertas", quien lo tiene ya en el suelo, cual si fuere una tortuga volteada, luchando por volver a su posición normal.
Finalmente,
llegan al lugar fijado. La prioridad es: curar a Colpocorto, pues en realidad se
le ve muy mal de salud, por lo que buscan a algún medico brujo que le de
un brebaje mágico. Sin embargo, por lo temprano que llegan es difícil
encontrar a alguien que les auxilie en tan comprometedora situación.
Todos los citados nosocomios están cerrados. Lo único que
encuentran abierto (como siempre) son las piernas de Sir Trincardo y un pequeño
consultorio, donde a Colpocorto le aplican tamaña
inyección ultravenenosa, con una
eficiente sustancia antigripal, por lo que ya pueden continuar su camino y
hallar donde hospedarse. Averiguan en un hostal que está en los portales,
mientras que
Worrina, fiel a su costumbre, pregunta
si ese hotel tiene alberca. Pero es finalmente en el Hotel del Marqués
de Sade donde han de encontrar asilo. Descansan de sus equipajes, se
sortean los cuartos y vanse a desayunar como es debido, pero también como
es indebido, pues Su Asquerosa Empresarialidad, el Adelantado Don David Anaya de
Gogol®, luego de asear su calzado como corresponde a un personaje de su
alcurnia, se dispone a preparar su desayuno.
| "Ingredientes: 1 pan tostado mermelada de fresa mantequilla crema salsa verde y sal al gusto. Sobre el pan tostado se unta la mantequilla, para que despues, sobre de ésta, resulte mas sencillo untar la mermelada, enseguida se observa la crema y repite mentalmente : "bueno no es mala idea",y ésta se pone encima, de lo anteriormente descrito. Con todo esto, la salsa verde se ve apetitosa y haciendo de tripas corazón se agregan salsa y sal al gusto." |
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Después de ver el aspecto de este menjurje, el gran Baruc dijo:
"Yo pensé que eso solo se veía así, dentro
del estómago". Y sin embargo a Sir Oz se le antojó y
ambos comieron del bolo alimenticio preparado por Gogol®.
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Ahí mismo, se llevó a cabo la primera elección democrática de Mirrey Lagarto, siendo el ganador... ni más ni menos que Su Graciosa Empresarialiadad, Don David Anaya de Gogol®, que obtuvo 3 de los 9 votos totales, 2 fueron para Betty, 2 para Colpocorto, 1 a Sir Oz y 1 a Sir Lady Claus. Después de tan exhaustiva competencia por el Mirreinato, Don David tornóse al hotel del Marqués de Sade a descansar, pues era ya de día y el debía de dormir. Los demás aprovechan las luz del sol y comienzan a caminar, llegando hasta el templo de la soledad, donde supieron la leyenda de la fundación del templo, que tiene un enorme grado de doble sentido, pues la leyenda cuenta que "El 18 de diciembre de 1620, sobre el lomo de una bestia no reconocida por nadie como propia, en una caja de madera llegó a este lugar donde se levantaba una ermita dedicada al glorioso martir San Sebastián, la venerable imágen de nuestra señora de la soledad". Los caballeros lagarto y sus acompañantes conmemoraron el acto, para después continuar su andar encontrando un cuadrilatero, donde junto a unos pequeñuelos realizaron unos relevos australianos. El andar se extiende hasta la noche y durante todo el día, descubren que la ciudad está plagada de peluquerías y estéticas, motivo por el cual deciden llamar a este País : Pelucrania, integrante de la Unión de Repúblicas Peluquerísticas y Estéticas. Al final de la jornada están nuevamente donde los portales, sitio en el que cenan, pero ahora sin contar con la bendición de Gogol®, que continuaba durmiendo. La negra noche tendió su manto y al no haber mas aventuras por correr ese día, vanse a dormir pues la jornada del domingo será fructífera. |
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"Cuando marca sus cartas el tahur
y rompe el músico
su partitura,
y vuelve Nosferatu al ataúd,
y pasa el camión
de la basura,
a la hora de crecer,
a la hora de perder,
cuando
ladran los perros del amanecer"
-Joaquín Sabina-
A
la hora en que se afeita el violador, salieron Sir Ajab y Sir Baruc en busca de
conocimiento, como es su costumbre, y así ,luego de un buen rato de
pasear por Pelucrania, llegaron hasta las escalinatas del auditorio de la
Guelaguetza, donde anualmente se lleva a cabo esta tradición
Pelucranense, y al pie del cual hay una gran escalinata con pinchemil
escaleras, por lo que en aras del conocimiento Sir Ajab y Sir Baruc contaron los
escalones para saber con exactitud a cuanto asciende ese número.
Descubriendo que la cifra exacta es 133. Luego de admirar la vista de la ciudad
desde la Acrópolis de Pelucrania, descendieron y en una panadería,
al comprar una pieza de pan, descubren el mercado negro de moneda fraccionaria,
porque durante todo el día anterior habían padecido por el cambio
en Pelucrania, ya que nadie en ese país tenía, y ellos tampoco
llevaron desde
Metaforópolis, por lo que en todo
el país se veía propaganda pegada diciendo "Lo que Pelucrania
necesita es cambio", y en verdad eso era lo que necesitaba en aquellos
entonces. Por lo que el cambio del que se hicieron Sir Ajab y el gran Baruc fue
de gran utilidad.
Vuelven
ellos a su hotel y ya sus acompañantes están casi listos para
emprender la marcha, luego de un rato salen todos, menos Gogol®, quien sigue
durmiendo, pues ya es de día nuevamente y el debe de continuar
descansando. Desayunan en el mercado central de Pelucrania. Su primer destino es
Mitla. En el camino, una señora oriunda de la región, le ofrece
bondadosamente a Sir Trincardo sus bendiciones, y a punto está de
sentarse en la abiertas piernas del "Señor del Poniente".
Conocen Mitla la antigua ciudad zapoteca, donde nuevamente Sir Trincardo
demuestra la impresionante incapacidad física de casi todos los
integrantes de su familia, y al intentar subir un pequeño talud de la pirámide,
se queda abierto de piernas, en conmemoración de las tierras que Gogol®
su hermano le heredase y que llevan su nombre, las regiones de
Trincardia "El País de las
Piernas Abiertas". Finalizada la visita a la zona arqueológica de
las grecas, inician la marcha hacia la tierra natal de Sir Ajab 'El Tule', pero
antes de ello, se topan en su camino con un
licenciado al cual le dió por
hurgar detrá de la cangurera que Sir Ajab tenía adelante,
descubriendo que efectivamente este caballero es de esa región de Tule.
Por ello es, que orgullosamente el licenciado se tomó una foto con Sir
Ajab, Zolrak y Colpocorto, luego de esto, la buena ventura les acompaño
hasta llegar a donde el árbol de Tule, que es una verdadera belleza
natural, debajo del cual, escrito con ladrillos, se puede leer la leyenda :
Soy tuleño turista. Vuelven a Pelucrania al atardecer y
para las 7:30 de la noche aproximadamente, después de haber cenado, Sir
Trincardo, en su carácter de "Señor del Arrabal", arman
caballero lagarto al gran Baruc, que en
muy corto tiempo demostró que
la
magia verde se hace, pero que también se nace con ella y ese día
fue reconocido con tal distinción, por lo que, emocionado por el gran
acontecimiento dijo: "Después de esto, ya no se puede caer
más bajo". Y así, con su nuevo integrante, los
caballeros lagarto cenan otra vez en los portales, donde eligen democráticamente
su próximo destino, que resultó ser
El Hellmarket y como ya va siendo hora
de regresar, pasan por Su Empresarialidad al hotel y se encaminan hacia el
santiamén de Pelucrania.
| Pero Su Celestial Empresarialidad, no fue tan lejos, solamente a dormir. Una misión divina lo había llevado tan lejos de su casa. Cuando iniciaron su andar de regreso a tomar su transporte de regreso a Metaforópolis, por una calle del centro de aquel sureño país, un par de individuos se le acercaron a Lady Betty, (quien se autonombró la mejor mujer, la mas sexy y buena onda) y uno de ellos le dijo: ¡¡Adiooos!!, lo cual provocó la ira de Zolrak, que estaba dispuesto a romperles el alma con sus conocimientos sobre artes marciales, pero su intento se vió frustrado cuando de entre las tinieblas de la noche, el cielo tronó, apareciendo de entre las sombras, Su Justciera Divinidad, El Adelantado Don David Anaya de Gogol®, quien más rápido que inmediatamente, apresó a los dos ofensores de Bety. Los tomó por el cuello, y así con un truhan en cada mano, preguntó a Zolrak si aquellos patanes le habían ofendido, a él o a su familia, en forma alguna, pero éste, que no salía de su azoro, medianamente pudo explicar a Gogol®, que la agraviada era la así autonombrada 'mejor mujer sobre la tierra', en ese mismo instante él les pidió que fueran a disculparse con la ofendida. Como en primera instancia se negaron, y en ese momento uno de los jovenes quizo aprovechar para liberarse de la mano de Dios; Gogol® mismo, le dió un par de puntapiés en el trasero a cada uno, e hizo que fueran a pedir disculpas a la autonombrada 'mujer más sexy, y buena onda del mundo', por lo que no les quedó mas remedio que hacerlo, y volverse a sus casas ajusticiados por el poder infinito de Gogol®. Con lo que los caballeros lagarto develaron el misterio de qué era lo que había ido a hacer Su Empresarialidad aparte de dormir. |