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Decimoquinto Viaje |
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Viaje 15o.
Hellmarket "El
infierno".
| "Empieza la función pongan atención, billete de segunda próxima estación, el circo cabe en un asiento del vagón - La balada de Tolito- (Joaquín Sabina) Corría el decimoséptimo día del mes de nosiempre cuando los caballeros lagarto, (llevados por la votación de Zolrak, Bety y Worrina en el viaje anterior) viajan a tan espantoso lugar. Compraron boletos de segunda clase al infierno, ya que como ese país es un lugar de segunda, no hallaron transporte mas digno. Aquí comenzó la diversión, pues si el camión de Pelucrania fue divertido, éste no se quedó atras. De hecho, lo único rescatable de todo aquel décimoquinto viaje. Tenían asientos de primera fila para la función de16 horas que les aguardaba. Lo primero en acontecerles, fue que Sir Yorgue al intentar levantarse de su asiento, se golpeó la cabeza contra el portaequipaje y se sentó mas rápido de lo que se había levantado. Conforme iban recorriendo la carretera; a granel, gente subía y bajaba del camión. Mucha de la cual, se quedaba estacionada donde los caballeros lagarto, quienes no pudieron ocultar su sorpresa al ver que a la mitad del bosque, su chofer se detuvo a ascender pasaje. Pero lo que en realidad estaba sucediendo era, que otro conductor alertaba al del autobus donde viajaba la compañía HAGEDIS; pues unos truhanes acababan de asaltarle a él y a su noble clientela. Incidente que afectó de manera evidente al conductor de su autobús, el cual quedóse pasmado al escuchar la noticia, pues no sabía si continuar realizando su trabajo o lanzarse en pos de los cuatreros, ya que éste era, ni mas ni menos, que el mismísimo: Superhéroe del Pacífico, quien cada vez que llegaban a algun punto intermedio, volteba a ver al pasaje diciendo para sus adentros: "¿Qué se me está olvidando?", y lo que siempre se le olvidó, fue decir de cuanto tienpo disponían en cada lugar. Pero ellos nunca dejaron solos sus lugares, so pena de perderlos, ante la
codiciosa necesidad del resto de los pasajeros eventuales del Superhéroe
del Pacífico, que volvía siempre a su ardua labor. En algún
momento inmemorial de la madrugada, ascendió un personaje muy peculiar al
corcél literio que llevaba a
HAGEDIS a su destino. El susodicho personaje vestía un enorme sombrero
negro y un sarape del mismo color, unos pants rojos (80% poliester, 20% nylon),
calzando sendas botas de piel de víbora , y lo más impresionante:
unos anteojos obscuros, que parecían serle muy utiles en esa obscuridad.
Supieron inmediatamente, que tal personaje era el mitológico charro
negro, del que tanto había ya contado Sir Joss Warrior. La
marcha siguió, y ya cerca del nuevo día, en el pasillo repleto de
gente se escuchó una voz, bastante afeminada, que gritaba : |
Llegando
al infierno, las cosas comenzaban a ser como se esperaba. Porque no encontraban
lugar para hospedarse y a pesar de que es un lugar turístico, no había
hoteles decentes para los turistas, ya fuera por las tarifas altas o por que
todo estaba ocupado. Así que ante tal situación
Sir Ajab había resuelto volverse
al Colimarket, si no encontraban pronto
un sitio para hospedarse. Finalmente lo hicieron y gracias a este acto, él
fue nombrado el Mirrey Lagarto de ese día.
Aunado a esto,
Sir Azul sufría molestias, pues
en feroz lucha contra el dragón de Gogoldtown,
sufrió quemaduras en su mano derecha, y asistió vendado, al viaje
15 de HAGEDIS. Mientras que Worrina, quería a toda costa hacer que
Sir Oz utilizara su tarjeta de crédito
para hospedarse en un hotel de
Grand Figurín. Despues de mucho
andar encontraron un hotel que no era la mejor opción pero se ajustaba a
sus necesidades. Sólo que, por lo económico del precio, tuvieron
que rentar cuartos en los que las camas no tenían cabeceras, solo se las
habían pintado. Después fueron a comer y descubrieron que
realmente ese sitio es el mismísimo averno, pues la comida era de una
calidad ínfima. Caminaron un rato por la playa y se fueron a dormir,
preparándose para salir al día siguiente a Cuyutlán.
Salen
de su hotel con rumbo a Cuyutlán y en el infierno llovía
levemente, así que cinco minutos antes de que terminara el mirreinado de
Sir Ajab, este gritó ¡¡Lagartos muertos!! en la plaza
principal que estaba mojada y Worrina hizo los únicos lagartos muertos
inversos de la historia, porque no se tiró de espaldas. Ya desayunando y
de acuerdo con lo que había predicho la mujer del autobus y lo que ya habían
vivido, los alimentos fueron terribles, pero principalmente unos huevos
rancheros que pidió Sir Azul, que él afirma. Han sido, los peores
que ha probado hasta ahora, en su ya larga existencia sobre éste planeta
mundo. Razón por la cual, era urgente salir de allá. Viajan a
Cuyutlán, en donde se crea el fenómeno de la famosa Ola Verde. La
playa no causó gran alborozo entre los caballeros lagarto, pues luego de
conocer Cromarcún, dificilmente
le iban a dar el grado de playa, en esa época del año, pues la
arena en negra como tierra de invernadero. Sir Lady Claus es nombrada Mirrey
Lagarto. y después de un rato de pasear por el lugar, se regresan al
Hellmarket muy en la noche, y al día siguiente se vuelven a Metaforópolis:
Sir Ajab, Sir Oz, y Sir Yorgue, mientras que en un autobus que partió
cuatro horas despues, regresaron Sir Azul, Sir Lady Claus y Worrina. En un
regreso que al igual que el anterior, fué de segunda clase y les
cambiaron los acompañantes cuantas veces fue posible, pero en particular,
uno de tantos que le tocaron a Sir Yosolito, resultó ser particularmente
molesto, pues en cierto momento del trayecto, cuando aquel desconocido individuo
sintió sueño, se le hizo muy fácil recargarse en el hombro
de Sir Azul, quien gentilmente lo empujó, para que volviese a una posición
normal en su asiento. El sujeto volvió a acomodarse a regañadientes,
pero no conforme con eso, volvió a repetir el acto y de nueva cuenta se
acomodó en el hombro de Sir Azul, que volvió a empujarlo, lo que
motivó cierta molestia en el persomaje en cuestión, quien ya algo
disgustado replicó :
-Oooohh... ya van dos veces...
- Pues sí
ya van dos veces... le contestó Sir Azul.
terminado así con un
viaje cuya mayor atractivo fueron los transportes que utilizaron.