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Decimoséptimo Viaje |
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Viaje 17o.
Euruapan "País
de los ríos".
Luego
de dos viajes al mar, en condiciones poco agradables, los caballeros lagarto
vuelve a su elemento, y ahora es una adorable comitiva de siete caballeros
lagarto y dos acompañantes, uno de los cuales sería armado
caballero lagarto ahí mismo y la sagrada presencia de Su Santidad el
adelantado don David Anaya de Gogol®,
que reaparecía después de haber dejado a
Luisinsesos en
Petrosilvania, lugar en donde también
se vió por última vez a
Zolrak que reapareció, pero el más
aparecido de todos, fué Sir Pax
que no lo había hecho desde el octavo viaje, fue también
Lady Dix que mas tarde sería
nombrada caballero lagarto, como lo hiciera Sir
Baruc, quien ahora estrenaba su título nobiliario. Aunados a los
viajeros de catálogo Sir Oz, Sir Ajab, Sir Azul y
Sir Lady Claus. Todo parecía
indicar que habrían de divertirse como enanos y así lo hicieron,
pues todos ellos fueron nuevamente testigos de Jehová, y lo vieron dormir
como es la tradición. Cuando desembarcaron en aquel país, era aún
de noche y Sir Azul preguntó a un parroquiano como llegar al centro. Éste
le dió las siguientes indicaciones : "Camina aquí una cuadra,
luego a la izquierda, luego una a la derecha, y después hasta el centro
va a dar..."
Caminaron hacia donde el hombre les había dicho, allí se hospedaron en el hotel Real de Euruapan, pues aunque el viaje originalmente estaba planeado para Mantelazcuaro, decidieron quedarse allí y solamante salir a conocer ese lugar, así fue como se hospedaron en aquel sitio, el mejor de todos los hasta entonces conocidos, pues era un hotel con categoría de 4 estrellas, con servicio de 5 y precio de tres. Allí dejaron su equipaje y fueron al mercado de antojitos, donde probaron unas deliciosas y famosas "carnitas estilo Mich Huacan", que en verdad estaban muy buenas. Siendo nombrado Sir Pax el primer Mirrey Lagarto del viaje. Por ello, hubo de hacer la colecta del dinero, tanto de la cuenta, como de los boletos a Mantelazcuaro. Caminaron por las calles del este país, en el cual vieron muchos ríos, aunque vieron muchas veces el mismo. Recorrieron sus calles con el balón imponchable que, Su Divina Empresarialidad había comprado para ellos, mientras que Gogol® había comprado un arco y varias flechas, pues cuando supo que los caballeros lagarto irían a una isla, él inmediatamente pensó en ir a cazar. Para ello se proveyó de arco y flecha. Con arco y flecha en ristre, Gogol® lanzó una al cielo para probar su efectividad, la flecha vengadora de todopoderoso Dios metaforopolitano, por poco cae sobre un pequeño infante que venía muy quitado de la pena pedaleandole a su bicicleta.
Llegan
a la terminal de autobuses y de allí inician un recorrido de
aproximadamente una hora y media hasta Mantelazcuaro, a donde llegaron ya cerca
de las dos de la tarde, llegáronse hasta donde el embarcadero. Allí,
magestuosa, enmedio del lago, se alza la diminuta y superpoblada isla de
Janitzio, donde está el monumento a la
Mamá del Ramón,donde se le
conmemora con el jubiloso símbolo de: ¡Viva la mamá del Ramón!,
utilizado en muchas ocasiones, como slogan de los caballeros lagarto. En la
isla, Gogol® se percata de que no hay presas grandes que cobrar, pero sí
grandes presas que pagar, así que compra un trío de decorativas
redes pescadoras, y escoge como lacayas a las tres mujeres del viaje, dos de las
cuales ya alucinaban a un buen hombre que se gana la vida cantado la gesta de
los que visitan Mantelazcuaro y su isla a la mamá del Ramón, esta
dos mujeres eran como es de suponerse : Sir Lady Champi y Sir Lady Claus, que aún
viven en el lado obscuro de la magia verde. Y alucinaban ya a este buen hombre,
pues les cantó en el bote de ida, en el receso que tomaron para que don
David Anaya comprase las redes y en el restaurante donde comieron. Así
que para fugarse de este hombre, regresaron a Euruapan, donde
Sir Ajab y Sir Pax decidieron no correr
el mismo riesgo y salieron a las ventanillas del camióna a cantarle al
viento.
"Y cuantas veces has sentido el viento en la cara
y
cuántas veces tú, y no ha pasado nada"
Vuelven
todos muy felices y contentos a Euruapan, por donde caminan todos juntos otro
rato antes de irse a dormir y reponer su fuerzas para el próximo día.
Pero las emociones no habían terminado y en emotiva y corta ceremonia,
fue armada caballero lagarto Sir Lady Dix, quien por méritos propios
alcanzó el grado, además de ser la mas ferviente admiradora de la
magia
verde. Vanse todos a dormir, excepto Su Jubilosoa Empresarialidad, el
Adelantado don David Anaya de Gogol®, señor de todo lo visible y lo
invisible, que aprovechó la protección de la noche para visitar el
país en cuestión.
"No me asustaba descubrir que había caballeros malignos
además de caballeros nobles"
- John Steinbeck- (Hechos del Rey
Arturo y sus caballeros de la mesa redonda)
Así
como a John Steinbeck no le asustaba, a vosotros tampoco habrá de hacerlo
el hecho de que aun entre los caballeros lagarto, existen los mas nobles de
todos ellos, prueba de esto son los ahora
magos de HAGEDIS. Tres de ellos : Sir
Ajab, Sir Pax y Sir Baruc, que salieron aquella madrugada a caminar y vieron aun
mas ríos, en ese bello país de la tierra
masmediana, pero vieron mucho más,
vieron que alguien amaba a manos, pues el amor es ciego, prueba de ello es que
en esos días idos, Sir Oz, dice
no haber visto ningún río en "El país de los ríos",
pues cuando estaba con Sir Lady Champi, no sabía lo que hacía, o
lo que veía. Continuaron caminando los tres nobles caballeros y se
volvieron a su hotel, en donde los demás dormían, pero cuando Sir
Pax y Sir Ajab entraron a su habitación, fue el mismísimo Gogol®
quien les recibió, completamente encuerado, que luego de abrirles la
puerta, y despidiendo un fétido olor a león, se tornó impávido,
les enseño sus bendiciones a los caballeros lagarto, para así,
igual de inperturbable, regresar a su sagrado lecho. Pronto salieron de ahí,
despues de ver cómo Gogol® duerme, como él se trajo al mundo.
Despues de esta aterradora escena, Sir Lady Claus se les unió en el
andar, videaron mas ríos y Sir Lady Claus se volvió al hotel, por
lo que los caballeros lagarto continuaron su andar hasta un mercado en el cual
se desayunaron unos licuados, que eran tan grandes y tan buenos que debían
de tomarse con unos popotes especiales, los famosos popotes
de inercia 2 que sirvieron para dar vida a una nueva y bonita tradición
entre estos tres grandes magos, y así fue, como Sir Ajab inició
con su licuado de fresa con avena, y Sir Baruc y Sir Pax con los suyos de mamaey
con granola. Terminados sus licuados, felices sus corazones, vuelvense a donde
ya los demás están listos para salir a desayunar.
Pero
como es también ya una tradición, Su Santísima
Empresarialidad, quedóse dormido en su habitación mientras los demás
andaban por el país de los ríos. Llegan a la plaza principal,
haciendo una escala para su desayuno. Allí Sir Pax grita ¡¡Lagartos
Muertos!!, haciendo uso de su derecho como Mmirrey Lagarto. Despues de eso,
comen y las sobras se las guardan a don David, para ofrendárselas en
holocausto por su penosa desaparición. Esto, con la esperanza de que
todos ellos fueran testículos de Jehová y le vieran ir desnudo a
por el maná sagrado, pero ¡Oh desilusión!, porque cuando éste
va a recoger las viandas que sus fieles han preparado para él, ya no lo
hace encuerado, como los demás esperaban. Cuando Gogol® supo que, lo
que le habían ofrecido, eran puras sobras, dijo : "¡Uuuy que
mala onda son", esa fué palabra de Dios.
Todos :¡Al
Abavo sea el señor!"
Pero como el es muy noble, de cualquier manera se las comió. Luego de tan
asombroso evento, se llevó a cabo el mencionado armamiento de Sir Lady
Dix, quien además resultó ser electa como el segundo Mirrey
Lagarto del viaje. Mientras que, en la votación para el próximo
destino, el ganador resultó ser Tortlaxcala.
Luego, a sugerencia de Sir Ajab 'Señor de las rutas', van hacia el parque
nacional Paquito Ruiz, donde pasa el río cupatitzio, el cual
posteriormente cae en forma de cascada en la Tzaráracua. Van hacia ese
sitio y en el trayecto vuelve a hacer su aparición el balón
imponchable de Su
Empresarialidad.
Al llegar al parque nuevamente ven un río, una cascada artificial y al
final del recorrido, encuentran un claro por todos olvidado, pero que viene muy
bien a sus fines de diversión. Allí juegan futbol americano, pues
el balón imponchable de Gogol® era precisamente para que ese juego
fuere ofrendado a los dioses, quienes se vieron ofendidos, por la autoexclusión
que de éste hicieron las mujeres de este viaje. El juego terminó,
luego de que el equipo de Sir Oz, Sir
Yosolito y Sir Pax, venciera al de Sir Ajab, Sir Baruc y Gogol®, despues
de que la mano de dios hiciera su aparición y le quitara de las manos a
Sir Ajab el pase de la victoria. Al final de la tan reñida justa,
decidieron dar la victoria a aquel que anotase primero, y cuando a punto estaban
de hacerlo, se interpuso la mano del señor de Metaforópolis entre
la trayectoria del balón y las manos de Sir Ajab. Cuando se disponían
a volver, Sir Lady Dix gritó ¡¡Lagarto muertos!!.
Cuando salen, descubren con sorpresa que el arco que compró Su Santísima Empresarialidad en Metaforópolis, también se expendía en Euruapan a un precio mucho más bajo, del que lo adquirió, por lo que en venganza, se compra una campana que venía tañendo constantemente y que había atosigado a más de uno. Como ya va siendo hora de volverse, pues recogen sus cosas y van al mirador del hotel donde se hospedaron, esperando tener allío una opípara cena, pero ¡Oh desazón!, la facha de Gogol® no es aceptada, pues no es bien visto que un Dios, ande ataviado con bermudas multicolores, calcetas rojas, playera blanca y lentes obscuros a las ocho de la noche. Por ello tuvieron que cenar en otro sitio. Buscan durante un rato, hallando un lugar muy bueno, en el que como ya era costumbre, Gogol® volvió a retacar la mesa con las cosas que se iba a comer, pero lo más pasmoso de todo, fué cuando luego de haber pedido unos pozoles, y sus respectivos condimentos, Sir Pax pidió unos tamales azules, por lo que los demás creyereon y con justa razón, que el buen Pax se había fumado el orégano del pozole. Ya con la barriga llena y el corazón contento, se regresan a Metaforópolis para preparase al viaje de Tortlaxcala.