|
Noveno Viaje |
|
Viaje 9o.
Juamisgestonia.
"El país de los sorprendidos y lo inconcebible"
Exactamente a la media noche del día 26 de
Brumayo parten a su novena aventura los
caballeros lagarto. Viajan seis horas y lo primero en hacer según su
costumbre, es buscar hospedaje. Lo hacen así, y llegan a un hotel
enfrente de la oficina de telégrafos. Cuando se acercaron al mostrador,
una venerable anciana les atendió con cierto recelo y viéndoles
tan jóvenes y bellos preguntó:
-Oigan...¿Pero les conviene aquí?. Porque aquí no
se permiten visitas ni ...
y con un ademán de la mano les insinuó que tampoco las
bebidas alcoholicas eran permitidas. Pero como en aquellos tiempos el
abuelo no se preparaba para el 2,000.
No tuvieron inconveniente en quedarse, pues el hospedaje era muy barato, con lo
cual la señora se quedó impresionada, pues eso era
inconcebible.
"Allá
donde se cruzan los caminos
donde el mar no se puede concebir..."
- Joaquín Sabina -
Allá viajaron los caballeros lagarto, pues en
Juamisgestonia
no solo el mar, sino muchas otras cosas no se pueden concebir, de lo cual se
darían cuenta muy pronto. Luego de dejar sus equipajes, en el citado
hotel, caminan un rato hasta hallar un sitio donde sacroalimentarse, para luego
visitar el Palacio de Gobierno y continuar recorriendo el lugar, hasta que luego
de tanta andanza Sir Azul se siente un poco cansado y repone sus fuerzas junto a
un
licenciado así como lo
hiciera Sir Ajab en el tercer viaje. Una vez reconstituido, el tercer caballero
de la orden de HAGEDIS, continuan su recorrido llegando ahora al museo de la
ciudad, con una escala en la estación de ferrocarriles.
Pero
tanto era lo que habían caminado, que hasta las esculturas se estaban
rompiendo y así precisamente fue que conoció
Sir Ajab al hombre roto de
Juamisgestonia al que acompañó en su dolor, pues ya el cielo
amenazaba con llorar sobre ellos, pues proféticamente le habían
mandado un telegrama a Sir Trincardo diciéndole:
-Está lloviendo en Macondo.
Porque en ese pueblo literario también suceden cosas increíbles,
como las que aún habrían de ver sus ojos.
Continuaron su andar de vuelta hacia el centro de la ciudad con rumbo a su
hotel, cuando un torrencial aguacero les sorprendió y en el cual el
anillo mágico de Sir Ajab se fue por una coladera. Mas como cerca andaban
de su hotel, hasta él arribaron y allí se dieron muy pronto un baño
para evitar un resfriado y poder continuar con su andar, en la primera de las
tres mitológicas mojadas que hubo en los 45 viajes de Hagedis.
La negra noche tendió su manto y el día siguiente como es
natural en ese país, los sorprendió, lo cual puso a Sir
Ajab de cabeza, mientras que sus compañeros
Sir Oz y Sir Azul disponían sus
arreos para ir al balneario de Soplo de Agua, en el cual no les apeteció
darse una remojada, por lo que tornáronse a Juamisgestonia, donde halláronse
con un bonito parque que conmemora el cuarto centenario de la ciudad, que les
tenía deparadas muchas sorpresas. Subieron a una resbaladilla gigante,
por la cual se deslizaron en repetidas ocasiones y se divirtieron como enanos,
pues cuenta una antigua leyenda
metaforopolitana que los
enanos son personajes que saben como divertirse y reir, pues siempre se hace
referencia a esa característica tan peculiar de ellos.
Pero
lo mejor estaba aún por venir, pues como es sabido, los viajes en los que
van ellos tres, son muy divertidos pues saben como hacerlo (divertirse claro),
además de ser viajes muy eficientes, pues son muy buenos viajeros y a
esos, el señor los premia dándoles sus bendiciones y las gracias.
En aquella ocasión les concedió la gracia de conocer al mitológico
Paraderonte, del que se habla
en las regiones del sur de Metaforópolis, al cual fueron a descubrir muy
lejos de su casa, como cierta vez lo estuvo
Sir Baruc de la suya, pero esa es
otra historia y tendrá que ser contada en otra ocasión, pues no
era esa la única sorpresa de ese segundo día de viaje. Todavía
tendrían que conocer a la famosa águila juamisgestona (Lupus
inconcebibilis)
que los dejó anonadados
,porque
mas que un pájaro -sin albur-, parece un canino perteneciente a la clase
de los lobos, fue aquí cuando comenzaron a sospechar que cualquier cosa
podría pasar, aunque todavía les esperaba lo mejor del viaje. Al
emprender al regreso al centro del país tomaron un taxi, con un chofer
que les develaría el misterio del nombre del lugar, tan celosamente
guardado hasta entonces. Pasaban en su camino de vuelta por un multifamiliar y
cuando le preguntaron al conductor del vehículo automotor de alquiler
como se llamaba el lugar, les dijo que los lugareños le decían 'El
mundo de juguete', pues en los años de su edificación el tamaño
de los departamentos era ¡INCONCEBIBLE! al decir esto, extendió
los brazos en señal de admiración y dejó el volante, que
también inconcebiblemente mantuvo el rumbo del taxi, con lo que el nombre
del país estaba ya descubierto, comenzando entonces éste a
regalarles con sus encantos. Desafortunadamente, el chofer no supo darles razón
de las Fajacumbas que habían visto el día anterior y caminaron
hasta el jardín de San Marcos, capital de la famosa feria, a la que
muchos llegan contentos año tras año.
Oculto
entre las pequeñas calles cercanas al centro y la privacidad del lugar,
se yergue el parque J.M. Romo®. Que uno de los fabricantes de muebles, más
importante del Metacountry creó,
para su empleados en Juamisgestonia, y al cual ingresaron los caballeros
lagarto, pues ellos como portadores del mensaje divino de
Gogol® nuestro señor,
tienen fuero en muchos lados, y este no sería la excepción,
gracias a un muy amable hombre, los caballeros lagarto disfrutaron por completo
del lugar, pues comparado con otros parques de diversiones, este tiene un muy
pequeño espacio, pero que es utilizado de manera muy inteligente y cuenta
con un teleférico, una vía de tren que circunvala el parque, un
castillo medieval,
una caverna prehistórica, un tobogán de agua, una sala de cine, un
fuerte con piratas, una rueda de la fortuna, alberca con lanchas de pedales, una
pequeña contrucción de la época del viejo oeste, y muchas
cosas más que en verdad les causaron asombro a los caballeros lagarto,
quienes ya estaban comenzando a acostumbrarse a la cultura del lugar. Mucho fue
realmente lo que se divirtieron en ese lugar, por lo que quedaron agradecidos de
que, aún existieran en el mundo, personas con la capacidad de hacer bien
las cosas, demostrando que no es necesario hacer algo espectacular para que sea
bueno.
Salieron
muy contentos del parque y como les faltaba mucho para tomar su autobús
de regreso, hicieron una de las cosas que mejor saben hacer... CAMINAR. Fue
entonces, cuando se encontraron con unas mujeres arácnidas que al ver el
noble porte de tan gráciles ejemplares les comenzaron a hacer la corte,
con lo cual vieron una buena ocasión de divertirse como solo ellos y los
enanos saben hacerlo. Las mujeres tenían un captador de imágenes y
les pidieron a los tres viajeros que se tomaran unas fotos con ellas, petición
a la cual accedieron, acto seguido Sir Oz les hizo posar para que ellos se
retratasen con ellas, pero habilmente Sir Oz sabía que su cámara
ya no tenía rollo, por lo que sin compasión tomó cuantas
fotos quizo y las mujeres creyeron que estos nobles hombres tendrían en
su albúm a tan terribles personajes, así pasó un rato,
hasta que con la última foto que les quedaba a los tres HAGEDIS en la cámara
de Sir Azul, se tomaron la única de las varias fotos de fantasía
que las mujeres supusieron se habían tomado con ellas y solo los tres
aventureros del noveno viaje quedaron captados para la posteridad.
Caminaron un rato mas, cenaron y tomaron su autobus de regreso, listos para continuar sus aventuras en Metaforópolis, la ciudad muy grande del universo y en los territorios comprados por Gogol. Próxima estación Slowbovia.